Se fue la primera, Andando, a lo Intimo… (CRONICA de ANDANDO DESCALZO en el Teatro Goñi)

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Quiero aclarar el lugar desde el que voy a hablar hoy porque Andando Descalzo es muy significativo para mí. Soy su seguidora hace más de diez años. Musicalizaron muchos momentos lindos de mi vida como mis veranos en San Bernardo donde los veíamos en la playa y en los barcitos a la noche, donde los conocí. Fui creciendo a medida que ellos también lo hacían. Con el tiempo, si bien las concurridas a los recitales se volvieron más esporádicas, siempre me puse contenta por cada uno de sus pasos. Y esto fue también lo que me pasó el íntimo arrabalero que hicieron el jueves pasado en el teatro Orlando Goñi
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Juani-y-FedeEl contacto de esta banda de Mataderos, que tiene más de 18 años de camino recorrido y 6 discos no es nuevo. Y estoy hablando particularmente de dos temas de sus discos que suenan a tango y que encajaron perfecto con este formato “Íntimo Arrabalero”. Uno de ellos es “Burton” del reciente disco “Ventanas” con su letra oscura y bien arrabalera que le calzó perfecto al gestualismo sentido del cantante Juani Rodríguez. Y también la más vieja de su tercer disco “Ilógico”, que fue cantada por el público, mientras el músico invitado Ignacio Santos, uno de los organizadores del teatro y miembro de la “Orquesta típica Ciudad Baigón”, acompañaba con su bandoneón.

Pero además, muchos de los temas más rockeros, reggae o ska de la banda, estuvieron bien moldeados, para la ocasión, con estas melodías tangueras. Por ejemplo, “Nada es igual” donde Juani estuvo acompañado únicamente por el piano que tocó impecablemente el tecladista Pablo Bocha Otero. Se reinventaron ellos y reinventaron a sus temas. Federico Salgado sustituyó el bajo por el contrabajo y Ariel Paladino cambió la guitarra eléctrica por la acústica. Estaban todos muy elegantemente vestidos. Juani con camisa blanca y pantalón, pero el más impactaba era Charly Quinteros tal vez porque estaba detrás de la batería poniéndole la garra de siempre con su camisa negra y corbata blanca.Invitado

Esto que pasaba arriba del escenario y la forma de estar particular del público, sentados en mesas desplegadas por todo el salón, hizo que se viviera un clima intimista y muy del acústico. Se generaban, entre tema y tema diálogos y chistes entre los músicos y la gente. Además, había familias y muchos grupos de amigos que uno se cruza seguido en los recitales de Andando y que esta vez, algunos hasta habían llevado a sus hijos. Y por esa situación particular, porque había muchos niños que estaban sentados en unos sillones delante de todo, Juani dio paso al siguiente tema anunciando “Está llena de ´toritos´”. Lo que siguió fue, justamente, “Torito”, la canción que Juani le compuso hace por lo menos diez años su hijo, Joaquín, que estaba por ahí.

 

Después de que Juani anunció que este mismo formato acústico lo repetirían, en el mismo lugar, todos los primeros jueves de cada mes, pero siempre con una versión diferente, anunció que también invitarían, en todos los shows, a una voz amiga. Esta vez fue Beto Olguin de Los Pérez García. No podían haber elegido mejor tema para que el dueto de voces seFede-Andando luzca que el rock canción de “Hoy quiero” moderado suavemente por la guitarra y los coros de Ariel Paladino, quien también tuvo su tiempo de voz cantante en “Libérate”.

Y entre medio de otros rock canción atrapantes de “Ventanas” como “Aviador” o “Cansada”, se colaron dos enganchados “Cuando llueve” y “La pipa” que levantaron, de un saque, al público. En ese momento, uno de esos seguidores que están siempre, un tipo cincuentón y canoso, se paró de espaldas a los músicos y mirando al público incitó a todos a levantar las manos. Lo mismo hizo Bocha y Maximiliano Suppa desde la percusión. Tuvieron su convocatoria, claro. “Por algo lo apodan el líder”, bromeó después Juani.

Pero no fue sólo tango el ritmo con el que moldearon sus temas para este show distinto. También se animaron a jugar con la salsa en la excelente versión de “Pasó y se Juani-Andandofue”; con el flamenco en “Volveré”, donde se desparramaron las palmas por todo el salón; con el carnavalito y la cumbia santafesina en “Ausencia” y hasta con una pizca de tarantela en “Pantuflas”. En estas reversiones, que sonaron sobre el final del show cuando el baile fue en aumento, el clima estuvo comandado por Maximiliano Suppa en la percusión y las teclas de Bocha pero también tuvo mucho que ver el acordeón que le sumó Lucas Villafañe de Karamelo Santo. A esa altura, se sabía todo debía terminar en cumbia. Entonces, todos se pararon de sus mesas y llegó el agite en “Hoy”, mientras que Juani bromeaba “no se olviden, que esto es un acústico eh”. Olvídate, para qué. La postal del final con “Flor” fue a plena bailanta. Juani entremezclado por todos los toritos y por sus hermanas que, a puro bailoteo, colmaron el escenario y puñados de bailes también desgajados por todo el lugar.

Ariel-Andando-DescalzoEl resultado: un show distinto, que como contaban los músicos durante el recital, les llevó más de dos meses practicar pero que les significó una gran motivación musical. Y así fue, así se los notó. Contentos, distendidos, cómodos. Como diría uno de sus temas: “para avanzar fue necesario arriesgar”. Un íntimo que generó un clima tan especial que impresionaba el modo en que el público se sentía parte. Y no sólo por cómo estaba conformado sino porque ése es el sentimiento que los músicos de Andando Descalzo generan. La amistad de años y de barrio que a todos ellos une y que transmiten a cada uno de los invitados a sus shows, se mide en un espejo con la sensación de sus seguidores y aquí me incluyo. Porque asistimos a sus crecimientos y nos enorgullece cada uno.

 

Porque los sentimos nuestros amigos. Y porque, como ellos dijeron en una de sus entrevistas, es cierto que llegando a los treinta, las letras se ponen menos optimistas. Pero mañana es mejor, siempre. Así que ahí estaremos el próximo jueves 2 de octubre, nuevamente en el teatro Goñi, esperando encontrarnos nuevamente con nuestros amigos que nos tendrán preparado, por lo que dijeron y porque piensan en nosotros, algo distinto.

 

Escrito por: Yanina Mazzarella.
Fotos de Nadia Guagui.