Llenos de Rock en Baradero bajo el agua (Rock en Baradero Parte 1)

El inicio de Febrero nos trajo, una vez mas, el Festival de Rock más grande de Buenos Aires. Si, podemos afirmarlo, sin lugar a dudas, el Rock en Baradero reúne todos los requisitos para serlo.

Después de un primer día a pleno sol, con una afluencia no tan masiva (cabe destacar que el Viernes 3/2 fue un día laboral para la gran mayoría) donde sonaron Eruca Sativa, De la Gran Piñata, Attaque 77, Carajo, Kapanga y La 25 llegaba el DIA 2 del Festival; el plato fuerte. Lo que nadie sabía hasta ese momento, era que vendría condimentado por una invitada, no deseada, aunque altamente creadora de anécdotas: la lluvia. Así fue que empapadisimos, todos y cada uno de los presentes ( menos los músicos, obvio) le tuvimos que meter el pecho y aplicar la famosa premisa del Ajo y Agua. A joderse y aguantarse, por si algun@ no la cazó.

Por las condiciones ya mencionadas, no pudimos disfrutar del Punto de Encuentro, el espacio para las bandas emergentes ubicado a la entrada del predio, es decir, la pepa estaba en el escenario principal del predio.

Después de Los Platillos Voladores, Rivales, El Plan de la Mariposa, Cruzando el Charco y Marilina Bertoldi, les tocó a Los Caligaris ponerle toda la fiesta a la que nos tienen acostumbrados y un poquito más…es que el agua ayudó en ese caso. Más tarde, llegó Salta La Banca. Los comandados por Santi Aysine fueron quienes más sufrieron inconvenientes técnicos, lo que a simple vista les provoco cierto fastidio, e, inevitablemente, le quitó algo de motivación y el show lo sintió. A pesar de ello, redondearon una performance correcta, que invitará a la revancha en la venidera grabación del primer DVD de la banda en el Malvinas Argentinas este 18 de Marzo.

Estelares se subió al escenario y reapareció el protagonista excluyente del día, esta vez con más furia. Todos a ocupar el poco refugio que se encontró por un ratito. Con un Manuel Moretti, prácticamente en la misma posición durante 45 minutos, nos introdujo en cada uno de los hits que se fueron sucediendo con una breve anécdota y, o, u descripción de los mismos. Se pudo ver a una banda sólida, pero ausente de aditamentos descollantes.

Llegó el turno de los rosarinos. Cielo Razzo se hiso cargo de sorprender a muchos con su habitual potencia; sostenida por Javier Robledo desde los cuerpos percutivos, el bajo de “Narvy” sumado a la peculiar presencia cantora del showman Pablo Pino. La lista hizo un recorrido por la discografía de los muchachos pero, además, se permitieron dedicarle un sentido “Cochico” al Bocha Sokol y a todo Las Pelotas, quienes les siguieron en el orden de la grilla.

La imagen de un Donald Trump constipado llenó las pantallas y German Daffunchio nos propuso un “Capitán América” para llenar de silbidos el final del tema y así, arrancar el set. Teniendo en cuenta el clima festivalero, tocaron algunos clásicos como “Si supieras”; “Como un buey” y “Ya no estas” entre otros, para luego cerrar con “Día feliz”. También estuvieron algunos “nuevos” como “Escondido bajo el brazo” o “Victimas del cielo” en un show que dejó en claro que si no son la banda que mejor suena en el país, pega en el palo; la prolijidad y la sonoridad que les fluye logra conmover.

La complejidad de haber tenido un día con tantas inclemencias, fue postergando los horarios establecidos, tal fue así que No Te Va Gustar empezó su show alrededor de las 01.45. La verdad, en ese punto de la noche, importó absolutamente nada. Los orientales se despacharon con una lista que duró hasta las 4 de la mañana. Hit, tras hit, tras hit, tras temas que lograrón aumentar la resistencia a el cansancio. Una vez más, justificaron con creces por qué son elegidos para ocupar este tipo de lugar en las grillas de este tipo de eventos. Se los notó emocionados, queriendo estar ahí, brindando lo mejor que tenían para esa gente que colmó el predio y se bancó un día de Festival con todas las letras.

Bien tarde nos fuimos a las carpas, a las casas, a secarnos de una vez y cerrar los ojos; a descansar para el DIA 3…llenos, pero realmente llenos, del Rock en Baradero.

Escrito por Cristian Devoto.

Fotos de Nadia Guagui.