Cosquín Rock 2018- Día 1

A una semana de que se haya realizado la última jornada de una nueva edición del Cosquin Rock lo vivido toma otra magnitud, los matices aumentan y la perspectiva, por supuesto, aumenta.

Para este periodista asistir al festival en calidad de tal, se asemeja a un pase libre a una juguetería para un niño,  a una tienda de pelotas de fútbol para Messi, una pista de carreras personal para Lewis Hamilton o una casa de guitarras para Steve Vay, etc. A cada año que pasa, la experiencia aumenta en planificación, realización y, por ende, disfrute. Es por eso que una sola crónica es demasiado poco: acá va la primera…

El Sábado 10 de Febrero, el predio del Aeródromo de Santa María de Punilla estuvo listo para recibir a  85000 espectadores y a mas de 100 de bandas, distribuidas en 6 escenarios: el principal, temático (Reggae, en esta ocación), Quilmes Garage, Universo Geiser, La Casita del blues y Espacio Cordoba X/ Cordoba Rockea.

La premisa de ver todos los shows, de entrada, es una batalla perdida, por eso es que HAY que elegir o llevar un clon, imposible aún al día de la fecha…

El gusto debe primar en la elección y el primero mio fue Sueño de Pescado, debutando en el festival con un show de unos sólidos 40′. Más tarde llegaría Todo Aparenta Normal seguido por Octafonic al Quilmes, el escenario más popular de los que podríamos denominar: “underground”. Mientras, el principal tuvo, como siempre, el momento “Bordolino” seguido del “Pelotero”.

Más tarde llegaría, en mi opinión, el mejor show que tuvo el festival, a cargo de otro abonado de la casa: Ciro junto a Los Persas. La banda del ex Piojo se lució; logró que el baile, la fiesta y el pogo sea una comunión extraordinaria que no pudo terminar de otra manera que no sea con el himno sonando bajo la batuta de la armonica del talentoso frontman.

Massacre también dijo presente; ellos, extrañamente, en el escenario Universo Geiser. Para variar, nos dejaron el glamour que los caracteriza, su combinación musical particular y las palabras de Walas defendiendo las consignas libertarías del Anarco Punk, en referencia a lo sucedido con el asesino de Juan Ledesma (Baterista de Superuva): “ese imbecil que ni siquiera se la supo dar de prófugo, lo atraparon en 24 hs, porque no lo quiere nadie, estaba solo, ese no entendió nada!” dijo, entre otras cosas.

Parece que el momento del reggae no decae; su escenario albergo a los exponentes locales como Zona Ganjah o Dancing Mood y tuvo visitas internacionales como la de Don Carlos (sus músicos sufrieron un accidente en la ruta al regresar del que por surte no se lamentan victimas fatales), Roddy Radiations from The Especials, Gondwana y Andrew Tosh como invitado en el show de Los Pericos en, una visita un tanto frívola, limitada a 4 temas del catalogo de su padre. Pero la banda de Juanchi Baleiron tuvo otra visita, esta fue espontanea: Guille Bonetto, quien ya había echo su show con Los Cafres, se sumo en el medio de “Sin Cadenas” para revivir uno de los coros mas recordados y significativos del reggae nacional.

Creedence Clearwater Revisted siguió dándole color al escenario principal y mas tarde vendría el “Flaco” Skay, quien tuvo un prolijo andamiaje por las tablas y no mucho mas.

Hay un dicho allá en la sierra cordobesa que se cumple a rajatabla: “Cosquín Rock sin lluvia, no es Cosquín Rock” y fue, otra vez, Las Pastillas del abuelo quien padeció esta tradición. A falta de 7 temas para cerrar el show, y la jornada, un diluvio puso fin a la performance y así, al día 1 de la edición 2018.

Todos a cubrirse como se pueda, a correr, a chapotear, a descansar para el día 2 y a ponerle onda para que el festival termine como se merece…

Escrito por Cristian Devoto.