Convido, en Movimiento… (CRONICA de CONVIDO en Salon Pueyrredon 14-09-14)

El clima y el día influyeron un poco, aunque sólo en parte, en lo que fue el fluir del recital de Convido en Salón Pueyrredón.

convido5Era domingo a la noche, había estado lloviendo todo el día y seguía lloviznando un poco para la hora en que se anunciaba el show. Esto hizo que se notaran algunos espacios vacíos en comparación con la convocatoria más sostenida que suelen tener en sus recitales. También los grupos de seguidores que estuvieron presentes se comportaron más silenciosamente que otras veces. De hecho, el poco feedback del comienzo hizo que la baterista Mariela Acosta gritara, en una pausa entre tema y tema, “¡qué silencio, loco!” o que el cantante Ariel Vázquez también le llamara la atención a su público: “pueden hablar eh”. Más avanzado el recital, la potencia de Convido fue surtiendo su efecto.   

Pero esta aparente calma, decíamos, fue sólo en parte porque, a la vez, la banda sonó con mucha fuerza y con un ritmo que estuvo, al mismo tiempo, muy ajustado. convido3

Y esa potencia no es lo único que esta banda tiene de bueno para convidar. Sus letras contra el sistema que oprime o coarta libertades y todo lo mucho que tienen para decir y escupir son su otro fuerte. Viéndolo así, se puede comprender perfectamente el transcurrir silencioso que tuvo este recital en particular. Porque puede pasar, tranquilamente, que en domingo a la noche, esa combinación de fuerza y letra que mezcla Convido haga que uno simplemente quiera quedarse mirando cómo se mueve ese remolino. 

Son remolino, son “movimiento” como se llama el último disco de la banda, que salió el año pasado. Lo fueron también en Salón Pueyrredón por varias cosas. Una de ellas es el modo en que ellos mismos se desplazan en el escenario. Los dos guitarristas, Pablo Poyo San Martín y Tomás Brugués (hijo del músico Claudio Bruguera, bajista de “Heroicos Sobrevivientes”) se acercan, se codean y se interpelan mutuamente, todo el tiempo, con el sonido de sus violas. Nicolás Ferreirós, el bajista y ex Pier, pivotea entre las guitarras y la batería y Ariel Vázquez hace bailar a su particular timbre rockero donde se pueden encontrar reminiscencias redondas. Ni que hablar de la baterista: es pura sacudida.

convido2Fueron movimiento porque recorrieron desde muy buenos temas de su último trabajo, como la rítmica “Eppur si mueve”, el rocanrol de “Asistémico” y “Tango y calado”, con su recitado inicial y su posterior empuje, hasta canciones de sus dos discos anteriores. Sin dudas, “Revolver” e “Incomunicado” son dos temas donde se condensa esta combinatoria de fuerza y letra que los caracteriza, porque de la mano de un rock agitador apuran denuncias contra el exceso de información o de consumo.

Cuando el bajo dio el puntapié inicial con una base particular e identificada inmediatamente por el público como la intro de “Retazos”, el ambiente tomó temperatura. Más aún cuando llegó “Veletas”, que fue el incentivo para que la banderaconvido1 de los chicos del barrio de Caseros aparezca. “Pasó de todo” fue la última canción y se cerró el telón después del saludo final. 

Y efectivamente, pasó de todo, pero no sólo en este recital, sino también en los años de historia que lleva la banda. En mirada retrospectiva, como hacían muchos de los seguidores de la primera hora que hablaron con nosotros al final del recital, pasaron muchas cosas. Escuchamos que muchos destacaban el crecimiento, algo fundamental y que tal vez, tenga que ver con el hecho de que en el último disco contaron con un productor, Pablo Sbaraglia.

Pero lo que se puede ver también es cierta continuidad y fidelidad con lo que hicieron y hacen. Jugando con el nombre de sus discos y de sus frases, podemos decir que cuando les dijeron “mute” prefirieron “Mutar” y empezar a convidar. Después, la pelearon un poco más, porque siendo independientes es a “Creer o reventar”. Hoy están en “Movimiento”. Por eso, el 29 de noviembre próximo van a estar presentando video nuevo en Uniclub. Lo mejor de que haya pasado de todo, como dice la letra de esta canción, es que todavía hay más y que “todavía no se acabó”.

Escribió: Yanina Mazzarella
Fotos: Nadia Guagui