Andando Descalzo y La Cumparsita en Groove

Aca la COBERTURA de ANDANDO DESCALZO y LA CUMPARSITA a cargo de Yanina Mazzarella, con fotos de Nadia Guagui

La noche del sábado 4 de abril en Groove contó con el show de dos bandas, con estilos muy distintos (una con fusión de ritmos salidos del rock, ska y reggae; la otra de rock canción y rocanrol); con orígenes también diferentes (una de Mataderos, la otra de La Plata), pero con algo en común: el aguante de su gente. Algo indispensable para cualquier banda que quiera crecer en la escena under y que pretenda quedarse allí mucho tiempo. Y éste es el caso de estos dos grupos: Andando descalzo y La cumparsita. Justamente, el aguante del público para con estas dos bandas fue la nota distintiva de la fecha.

Andando el camino se incorporan las experiencias
Andando descalzo fue, como siempre, fiesta garantizada. Es una banda que, como ya dijimos otras veces, somos nosotros, todos los integrantes de Pasa la onda, parte de ese público que los banca en todas. Por eso mismo, podemos decir de este show del sábado en Groove que se nota cómo crecieron en ritmos y en nuevas versiones de sus temas desde el ciclo de recitales íntimos arrabaleros del año pasado. Recordamos que el año pasado Andando estuvo tocando, desde septiembre, varios jueves en el teatro Goñi de San Cristóbal brindando recitales donde proponían jugar con las versiones originales de los temas de sus discos y enchufarles nuevas melodías, venidas de la salsa, del tango, del flamenco. El show en Groove fue una muestra de que esa experiencia les dio un crecimiento que supieron incorporar y esto se palpó en algunas de las canciones del recital. Por ejemplo, a Pantuflas le quedaron recitados de tango; a Cachivache le metieron un juego con Jijiji de Los Redondos; mientras que siempre sobresale el sonido flamenco en Volveré y la cumbia de Flor, con un Juani que invita a bailar mientras incita:“las palmas, las palmas”.

Esta vez también hubo nuevos integrantes en los vientos, como el genio de Juan Pablo Pelaez en trompeta de Aztecas Tupro. Además, hubo lugar para un mensaje por parte de Juani al público de la banda que vendría después. Antes de que empiece el tema “Hoy”, que habla justamente de que no hay que negociar con el olvido, Juani se puso una remera con una leyenda que recordaba la inundación de La Plata e hizo mención a que se cumplían dos años desde esta catástrofe. Un momento que demostró más de lo mismo: que el público tiene aguante porque hay músicos que se acuerdan de ellos, que dan siempre más y que además, no solo cuidan a su gente sino que también tienen presentes los públicos de las otras bandas amigas que comparten fechas con ellos.

La caravana cumparsera que los sigue donde sea
Después de un intervalo, fue el turno de La Cumparsita: una banda que hay que festejar que puedan llegar a los escenarios de Capital. Ellos se formaron en Villa Elvira en La Plata en 2001; pasaron por distintas formaciones; acortaron el nombre de La Cumparsita rock 72 a solamente, La Cumparsita; tienen dos discos en el haber y muchos, muchos seguidores que recolectaron en el camino. Seguidores que el sábado en Groove llegaron desde La Plata y desde otros barrios del sur, como Florencio Varela, en micros y de caravana.

Esas caravanas empezaron a estallar cuando sonó de fondo el tango “La Cumparsita” y entraron a escena los integrantes de esta banda platense: sus tres guitarras, bajo, batería, los vientos, la armónica, el tecladista y el cantante, el Fino Santillán. Mientras se acomodaban en sus lugares y terminaba de sonar la tradicional milonga, no faltaron los típicos cantitos del público: “¿por qué será que te sigo a todos lados? La cumparsita es el rock 72”.

Lo distintivo de la noche fue el agite y el modo en que el público acompañó. Y el público acompaña por muchos motivos. Algo que siempre está bueno de una banda es que nombren esas calles, esas esquinas, esos lugares por donde pasaron, que los vieron dar sus primeros pasos y que muchos de sus seguidores comparten. Por eso, canciones como “Rincón que alguna vez”, “Circunvalación” o “La 72” son temas pogueados y festejados por la gente, porque nombran justamente esas historias “Circunvalación” habla justamente de una estación abandonada donde cuenta la historia que La Cumparsita se juntaba a ensayar; y la 72 no es otra que la diagonal 72 que como dice la letra, “si las vías hablaran, iríamos todos presos”.

Pero no todo es calle y rocanrol en esta banda; también tienen muy buenos rocks canción y baladas, como “Perdimos el tiempo” o “Reggae fumón” y también esos temas rockeros singulares que empiezan con fuertes teclados y devienen en potencia, como “Horizonte sin freno”.

El mejor momento del show y el que condensa de la mejor manera el modo en que el público banca al grupo llegó con “Otoño amanecer”. El sonido venía fallando desde los primeros temas de La Cumparsita y la banda ponía todo lo que había que poner para sobreponerse. Pero cuando ya había comenzado este tema, acopló la bata y el micrófono del Fino y él, ya cansado, se enojó: “Para, para pará”, dijo. Y la banda paró. Pero en ese preciso momento, emotiva y espontáneamente, todo el público enfiestado no paró y tomó la posta. Siguieron cantando, con todas las fuerzas y con más potencia esa letra que remite a tomar coraje, a seguir en el viaje. El Fino agradeció emocionado y solucionado el problema, el sonido de los instrumentos volvió. Terminado el tema, el Fino devolvió a su público sentidamente el favor: “Lo que acaba de pasar es muy groso, gracias por acompañarnos en los momentos más difíciles, nunca pensé que una banda de rock pudiera colectar tanto afecto”.

Después de este momento hermoso, el agradecimiento del Fino a las caravanas siguió durante todo el recital. Les pidió que vuelvan tranquilos porque “estamos lejos de casa”; les prometió nuevas fechas en Capital (el 9 de mayo próximo en La Reina); estrenó canciones del nuevo disco que sacarán el año que viene como “Pampero” y después de la fiesta, la cumbia y el baile de “La negra matonga”, todo terminó con esa canción barrial, La 72. Entonces era momento de que se apacigüe la fiesta y que la banda y parte del público vuelvan a esa 12 y 72, a esa circunvalación. Y nosotros nos quedamos acá, con ganas de que vuelvan; pero que no vuelvan sólo el 9 de mayo a la Reina, sino que sigan volviendo: los muchachos de la Cumparsita, sus calles y sus fieles caravanas.